4 Señales de que te cuesta subir las escaleras
Es posible que cada vez que subes unas escaleras, te pares unos segundos para tomar aire y te acabes preguntando: ¿Por qué te está costando tanto subir unos escalones de nada, a ti, que siempre has podido subir escaleras con más o menos facilidad?
No te preocupes, no eres la única persona que llega a hacerse esta pregunta. Lo importante es que te la hagas y a ser posible, visites tu centro de salud para no abandonar el problema. Mientras tanto, y si aún no sabes exactamente qué está pasando, quizás estas señales de que te está costando subir las escaleras te ayuden a arrojar algo de luz al asunto.
Señales de que ya no es tan fácil subir las escaleras

A una persona joven le cuesta subir las escaleras.
1. Te falta el aire más de lo normal
Seamos honestos, es normal que falte algo de aire, las escaleras pueden ser un reto incluso para la persona más activa. Es por ello, subir escaleras, un ejercicio más que recomendado para ponernos en forma. Ahora, todo depende de la intensidad. Si en una escalera corta, necesitas parar a tomar aire a mitad, una o más de una vez, es una señal que no debe ignorarse. Al notar cansancio y falta de aire, tu cuerpo te está indicando que no es que no pueda con este reto, es que necesita tomar este tipo de retos más a menudo y le falta algo de práctica.
2. Sientes que pierdes el equilibrio o te vas a caer
Hay que estar pendiente de las pérdidas de equilibrio. Al subir escaleras no es tan común como pueda parecer tener sensación de caída. Si esto se repite con frecuencia has de revisarlo, pues puede ser un serio síntoma de problemas de oído u ocular.
3. Te duelen las piernas
Si tienes mala circulación es probable que ya seas consciente de ello, pues es un dolor que se manifiesta con facilidad, no solo al subir escaleras, y puede llegar a ser muy molesto. No debe ignorarse, pues también puede ser algún tipo de problema cardíaco.
Algunos otros motivos son tener una lesión previa o enfermedad como fibromialgia y artritis. Lamentablemente algunos dolores son crónicos y nos acompañan de por vida. La visita a un terapeuta junto con la periodicidad del médico pueden ayudarte a sobrellevarlo para encontrar un balance adecuado.
4. No tienes fuerza suficiente en las piernas
Una vida sedentaria puede hacer que perdamos masa muscular y por lo tanto la fuerza necesaria para subir escaleras. Este periodo de reclusión consecuencia de una pandemia, ha obligado y acostumbrado a muchas personas a no salir de casa. Es posible también que hayas estado un largo periodo en reposo por recuperarte de una lesión o enfermedad. El ejercicio y la rehabilitación son la respuesta adecuada en estos casos.
Consejos para poder subir escaleras con normalidad

Una persona anciana baja las escaleras con tranquilidad.
En cualquiera de estas situaciones y afecciones, no dejaremos de recomendar la visita a tu centro de salud más cercano. Deben contar siempre con el asesoramiento de un profesional o profesionales que puedan estudiar con profundidad a qué se deben las dificultades que estás enfrentando al subir escaleras. Además, llevar una vida activa con la ayuda de paseos, mejorará poco a poco tu resistencia sin que te des cuenta estarás subiendo escalones como si nada.
Independientemente de tu condición física, es posible que cuentes con movilidad reducida o discapacidad motriz.
Por ello, la asistencia de una silla salvaescaleras nunca está de más, como nuestras sillas salvaescaleras en Sevilla, pensadas para facilitar el día a día en casa.
Nos ayudará durante nuestra enfermedad, lesión o condición y mucho más, haciendo que vuelva a ser seguro para ti subir las escaleras, especialmente si buscas soluciones como nuestras sillas salvaescaleras en Madrid.





