En esta vivienda de Granada, la comunicación entre plantas se había convertido en una dificultad importante para sus propietarios, dos personas mayores que querían seguir viviendo en su hogar con comodidad. El uso diario de las escaleras puede resultar cada vez más exigente con el paso del tiempo, especialmente cuando aparecen molestias, cansancio o limitaciones de movilidad, por lo que era necesario incorporar una solución que hiciera la casa más accesible sin renunciar a ella.
Para dar respuesta a esta necesidad, instalamos un ascensor doméstico que permite desplazarse entre los distintos niveles de la vivienda de forma segura, sencilla y confortable. La cabina, con acabados cuidados e integración en el entorno, aporta una mejora real en el día a día y favorece la autonomía dentro del propio hogar. Con este proyecto, mantenemos nuestro compromiso con la accesibilidad, la seguridad y la calidad en instalaciones pensadas para acompañar las necesidades de cada persona.


