Los tres tipos de barreras físicas que existen en el mundo
El mundo está formado por multitud de individuos, todos ellos diferentes. Pero, aunque no todos seamos iguales, tenemos el mismo derecho a vivir y a desplazarnos por nuestras ciudades. Nos referimos a que no hay que dejar de tener en cuenta que hay personas que conviven con una discapacidad o que sufren limitaciones de movilidad por edad o por otras cuestiones. La vida no es fácil para todos ellos y menos cuando existen barreras físicas.
Como hemos señalado, es importante que cada uno de los rincones de las ciudades y pueblos sean accesibles para personas con movilidad reducida. Por fortuna, poco a poco se están llevado a cabo diferentes mejoras para facilitarle la movilidad que implica su día a día, pero siguen existiendo lugares físicos que suponen un gran reto. Por ejemplo, sólo hace falta echar un leve vistazo a las calles para darnos cuenta de que hay barreras arquitectónicas.
Esta situación merece un poco de reflexión y un nuevo enfoque, porque estamos hablando de una igualdad de oportunidades. Debemos ser conscientes de que es vital ayudar a las personas discapacitadas o con falta de movilidad moverse con el máximo de libertad posible. El mundo para ellos es visto de una forma diferente a la que lo puede ver una persona que no ha tenido que lidiar contra esa situación.
Pero volvamos a mirar a nuestro alrededor y encontraremos barrios donde hay subidas y bajadas del relieve, escaleras, ascensores estrechos o telefonillos muy altos. Por ello, es preciso abordar y visibilizar todas las barreras urbanísticas, barreras arquitectónicas y las barreras de movilidad en los transportes para poder favorecer la calidad de vida de las personas y conseguir que todos tengan la misma igualdad de oportunidades.
QUÉ SON LAS BARRERAS URBANÍSTICAS, BARRERAS ARQUITECTÓNICAS Y BARRERAS EN EL TRANSPORTE PÚBLICO
En primer lugar, hay que señalar que las barreras son todos aquellos impedimentos u obstáculos que puede encontrarse una persona con algún tipo de discapacidad a la hora de entrar y/o desplazarse en un lugar determinado. Por lo tanto, parece posible englobar las barreras en uno, pero con diferentes matices.
Sabiendo esto, es importante saber la diferencia que existen entre los tipos de barrera. Por ejemplo, una barrera urbanística se identificaría con todos aquellos impedimentos o trabas que dificultan la movilidad en los espacios públicos, Puede ser una acera mal puesta, señales de tráfico en un lugar que impide el paso con facilidad o escalones y rampas.
Por otro lado, encontramos las barreras arquitectónicas en los edificios tanto públicos como privados. Aquí podemos encontrar casos como bloques de edificios que no están adaptados para que todas las personas puedan subir las escaleras o espacios donde una silla de ruedas no podría girar de una manera sencilla. Por último, cabe indicar que las barreras de transporte son todas las situaciones que imposibilitan el acceso a vehículos independientemente de que este sea público o privado.
Es tarea de todos contribuir a lograr un mundo más accesible. Por ello, en Vilber proponemos soluciones de accesibilidad para interiores y exteriores. Esta soluciones, tales como sillas salvaescaleras o plataformas elevadoras, se pueden instalar tanto en interiores como en exteriores y pueden ser una solución de acceso óptima para las personas que lo necesiten.





