En la Clínica Sanabria, en Granada, era necesario garantizar un acceso cómodo y seguro entre distintos niveles del negocio, especialmente en un entorno asistencial donde la circulación de pacientes y acompañantes debe ser fluida y sin barreras. En este tipo de espacios, eliminar pequeños desniveles resulta clave para mejorar la accesibilidad y facilitar el uso diario de las instalaciones a todas las personas, con independencia de su movilidad.
Para dar respuesta a esta necesidad, instalamos un elevador de pequeñas alturas EVP-1, pensado para recorridos inferiores a 3 metros y adaptado a una planta definida. La solución incorpora una cabina semicerrada acristalada y un hueco cerrado, lo que permite un funcionamiento seguro, evita atrapamientos y mantiene una integración limpia con el entorno interior. Con esta instalación, reforzamos el compromiso con la accesibilidad, la seguridad y la calidad en cada proyecto.



